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ES IMPRESCINDIBLE QUE LOS NIÑOS APRENDAN A NADAR
VARIOS
11/03/2020

Así lo afirmó José María Rodríguez en una entrevista realizada en nuestros medios y agregó que "todo padre que quiera dejar un legado seguro a su hijo debe mandarlo a nadar antes los 5 o 6 años". "Cuanto a más temprana edad tengan contacto con el agua, será más sencillo el aprendizaje".

 

                El gerente del Club Deportivo Natación Huelva, actual empresa adjudicataria de las actividades deportivas de los polideportivos municipales Andrés Estrada y Diego Lobato, José María Rodríguez, explicó sobre la necesidad de aprender a nadar, porque ello resulta una herramienta fundamental para desenvolverse en el agua en situaciones en las que puede estar en juego la vida.

 

                En nuestra entrevista, Rodríguez indicó que “hasta los cinco años uno no puede aprender una técnica de nado competitiva,  pero sí aprender a no asustarse cuando el cuerpo o la cara entran en contacto con el agua. El famoso nado ‘a perrito’ se puede aprender a los 3, 4 o 5 años y sirve para no asustarse cuando te revuelca una ola, la corriente te lleva, se traga agua o hay algún problema, eso ayuda a mantenerse flotando, llegar a la orilla o la bordillo y  ponerse a resguardo”.

 

                Rodríguez es entrenador de natación y posee una amplia experiencia en actividades acuáticas, como competidor y también como entrenador y docente.

                Recalcó que: “el ‘estilo perrito’ es de supervivencia y es el que primero se aprende. Lo más importante en el primer ciclo de enseñanza es no cogerle miedo al agua desde pequeño. Nosotros también impartimos clases de natación para adultos y somos conscientes de la dificultad que entraña ensañar a nadar a edades avanzadas. En cambio con un niño que está adaptado al agua, se sumerge, y se desplaza con material auxiliar, en diez o doce clases ya puede aprender a desplazarse con algo de autonomía y sin necesidad de usar material auxiliar”.

 

                Le preguntamos sobre si representa alguna ventaja que los padres lleven a sus bebés de pocos meses a la piscina e iniciar el contacto con la natación, y nos explicó que “la matronatación sirve más como estimulación temprana que como aprendizaje de la natación. La natación en familia desde los primeros meses de vida ayuda a reforzar el vínculo materno y paterno filial, además del desarrollo psicomotor y de la personalidad, y aumenta la capacidad pulmonar. El bebé aprende a escuchar, a observar, se despiertan sus reflejos innatos. Los ejercicios (agarres, desplazamientos, inmersiones, lanzamientos, giros...) realizados por los padres le ayudan a relajarse, y a ganar seguridad y confianza con el medio acuático. Se recomienda que participen ambos progenitores, para que ambos aprendan los ejercicios que se van haciendo. Las sesiones suelen durar unos 30 minutos. El bebé que nada, motrizmente se desarrolla mejor, puede aprender a caminar más pronto o a andar en bicicleta gracias a esa estimulación temprana. Es súper recomendable esa experiencia”.

 

                Al plantearle la situación de que un joven puede ser más audaz en el agua por el hecho de saber nadar, por no tener miedo, Rodríguez comentó que “sí, la audacia es innata desde  esas edades hasta la adolescencia . Pero cuando se enseña a nadar no sólo hay que enseñar los movimientos técnicos, sino el tema de seguridad y aprender a desenvolverse con solvencia en el medio acuático”.

 

                En definitiva lo primero es, no poner en riesgo la vida en el agua; y en segundo lugar, los efectos terapéuticos sumamente importantes que tiene la natación. "Cuando uno enseña a nadar también debe enseñar los límites y precauciones que hay que tener en el agua cuando me estoy por ahogar o si otra persona se está ahogando”.

 

                ¿Qué es lo primero que se enseña?. "Lo primero que se enseñamos en nuestras clases es que al estar en posición horizontal el cuerpo flota, al contrario que al estar en posición vertical que se hunde, tal y como nos dice el principio de Arquímedes, ya que al ocupar más superficie desalojamos un volumen mayor de agua, lo que ocurre que instintivamente las personas que no tuvieron una ambientación en el medio acuático tienden a ponerse en posición vertical para sentirse más seguras debido a que al estar en horizontal pierden las referencias".

 

                ¿Cuales son los principales motivos que deberíamos tener para hacer que nuestros hijos asistieran a clases de natación? Sin lugar a dudas el principal motivo es la seguridad ya que vivimos en una ciudad muy cercana a la costa y con numerosas piscinas en urbanizaciones de vecinos, además de que normalmente todos los años nuestros hijos suelen asistir a algún parque acuático bien en vacaciones con sus familiares o en viajes de fin de curso con sus colegios. Por lo que yo opino que todo aquel que quiera dejar un legado a sus hijos de cara al futuro debería inscribirlo en clases de natación antes de los 5 o 6 años.

 

                Sin duda alguna la oferta de clases de natación en los polideportivos municipales de Huelva (Diego Lobato y Andrés Estrada), a través del Club Deportivo Natación Huelva es bastante amplia en cuanto a edades (desde bebés con padres de 6 a 18 meses hasta clases para adultos pasando por todos los grupos de edades) y en horarios de lunes a viernes de 16.00 a 21.30 h.

  

 

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